YO NO QUIERO LA LUNA
Dame la mano, le dije a la
luna. Ven, pasea conmigo,
no le tengas miedo al toro, deja que nos vea pasear
juntos en la noche negra.
Allí a lo lejos, una figura negra no para de mirarnos:
Es el terror de los mozos que le quieren dar dos
pases, él mató a mi hermano de una certera cornada.
Sólo tenía quince años.
Yo, toro bravo no soy un asesino y no puedo acabar
contigo, pero sé como hacerte daño.
Te he quitado a tu novia, que era lo que más querías
y mientras tú andas quitando vidas yo hice el amor
hasta el amanecer con ella y me pedía que la abrazara
como tú no sabrías hacerlo. Yo no quiero la
luna,
quería vengar a mi hermano que sólo tenía
quince
años. Mi amor es una estrella que brilla allí
a lo lejos
y nunca más le seré infiel.
MÁXIMO. FEBRERO DE 1998.