SIRKAN
Con su mirada erguida,
sus orejas rectas,
su hocico húmedo,
su cola como
el vaivén de una
bandera. Hermoso,
amigo fiel, como
pocos hombres;
nos trasmite
paz, tranquilidad
y sobre todo amor,
así es mi mejor
amigo, nunca he tenido
otro mejor.
No pide nada, bueno
casi nada y te da todo
a veces siento rabia
porque no sabe hablar
¿Qué cosas me diría?
se me queda mirando
como queriendo decir
¿Qué tal amigo?
¡Como lo queremos todos!
Yo lo tengo en mi corazón,
en un lugar de privilegio
y el día que no esté junto a mi
lo estrañaré mucho.
Mi amigo me hace entender
ese dicho que con buen
criterio, alguien dijo:
"Cuanto más conozco a la
humanidad más quiero a mi perro"
MÁXIMO. MARZO DE 1997