ME VOLVÍ A EQUIVOCAR
Una vez más, casi continuamente
vuelvo a caer y vuelvo a equivocarme.
Me paso la vida en un hilo, siempre
en equilibrio y al límite de lo permitido.
No soy consciente de mis posibilidades
y todo el mundo tiene las suyas.
Y tú ... siempre junto a mí
no estás de acuerdo pero sigues ahí.
Y cada día juntos haciendo sólo
un poco más, un poco menos
para llegar a nuestra meta
tenemos que seguir y poner
todo lo bueno y lo malo
que tengamos dentro de nosotros.
No somos ni dioses ni ángeles
ni hijos de terratenientes.
Nos hicimos a nosotros mismos
con lucha, sudor y sufrimiento.
Eres valiente, mujer que en los
peores momentos no me dejaste.
Gracias.
MÁXIMO. MARZO DE 1997