EL TITANIC Y YO
Con una copa de un buen reserva
en mi mano,
con mi alegría y mis chistes, y mi manera de ser
tengo el mundo en mi mano, me siento poderoso.
A poco que me valla bien, me siento como el Titanic;
grande, único, majestuoso, el mejor.
Pero hay momentos en la vida que te sientes
triste, roto, tienes todo preparado para que
nada salga mal, todo perfectamente calculado, y de
repente, sin saber por qué, algo falla y sientes
que te hundes, que tocas fondo y piensas: - Es imposible
lo que está pasando. Estaba todo controlado;
pero noto que toco fondo y arrastro conmigo
a todo el mundo, a toda la gente que se siente segura
conmigo, y yo fallo, ¿y sabeis qué? me vuelvo
a sentir
como el titanic, con su armazón hundido, el agua
ya no le llega al cuello, el agua lo ha cubierto.
Así me siento yo, como el titanic:
Hoy suntuoso el mejor, mañana... en el fondo del mar.
MÁXIMO. 30/01/98